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Maternidad , Fertilidad

¿Se puede elegir el género de un bebé? Métodos y consideraciones

Por: Auna
Sep 19, 2025 11:36:54 AM

Tomar decisiones sobre formar una familia es íntimo, ilusionante y, muchas veces, abrumador. Es natural que surja la pregunta: “¿se puede elegir si será niña o niño?”.

Antes de avanzar, hagamos una distinción clara y honesta que evitará malentendidos: en medicina hablamos de sexo cromosómico (XX/XY), no de “género” en el sentido social. Y hay dos cosas muy diferentes: saber el sexo durante el embarazo (identificarlo) e intentar elegirlo antes de conseguir el embarazo (seleccionarlo). En este texto te contamos qué sí permite la evidencia, en qué contextos se contempla y qué aspectos éticos conviene mirar con calma.

 

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¿Qué métodos existen para intentar elegir el sexo del bebé?

 

1) Fecundación in vitro (FIV) con Pruebas Genéticas Preimplantacionales (PGT/antes DGP)

Es la vía con respaldo científico cuando existe una indicación médica, por ejemplo, riesgo de enfermedades ligadas al cromosoma X. El proceso simplificado es: estimulación ovárica → FIV → biopsia de embriones a los 5–7 días → análisis genético → selección del embrión libre de la condición que se desea evitar y, por ende, con sexo cromosómico conocido → transferencia. La consejería genética antes y después es parte esencial del proceso y ayuda a entender alcances, límites, alternativas y posibles resultados.

Punto clave: La PGT no está pensada como un servicio “cosmético” para preferencia de sexo; su uso aceptado internacionalmente se centra en indicaciones clínicas (evitar transmisión de enfermedades). 

 

2) Técnicas para “separar” espermatozoides X/Y

Históricamente se han descrito métodos de “enriquecimiento” de espermatozoides X o Y. Su validez clínica, disponibilidad y aceptación ética son variables y no cuentan con el nivel de respaldo de la PGT en FIV cuando hay indicación médica. La recomendación prudente de sociedades científicas es priorizar procedimientos validados y indicados por salud, no por preferencia.

 

3) Lo que no funciona como método de elección

Dietas, posturas, calendarios o apps que prometen “niño o niña” no tienen evidencia de eficacia para elegir el sexo del bebé. Son, en el mejor de los casos, mitos simpáticos; en el peor, generan expectativas poco realistas.


Aspectos éticos y legales de la selección de género en el Perú

 

  • Ética: La selección de sexo por motivos no médicos (p. ej., “balance familiar” o preferencia personal) abre dilemas claros: riesgo de reforzar estereotipos, impacto social si existiera una preferencia marcada por un sexo, y una posible carga emocional sobre el embarazo y la crianza. En cambio, cuando existe riesgo alto de enfermedad ligada al sexo, usar PGT en FIV puede ser una forma de prevención que protege a la futura hija o hijo y a la familia. La consejería genética es el espacio para equilibrar valores, riesgos y opciones. 

  • Marco legal (nota importante): Las normas varían por país y pueden cambiar. Este artículo no reemplaza la revisión de la regulación vigente en el Perú ni el asesoramiento con el equipo clínico. La recomendación práctica es confirmarlo con tu especialista y con la institución donde te atiendes, que debe trabajar con consentimientos informados, comités de ética y protocolos transparentes.

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Ventajas y riesgos de elegir el sexo del bebé

 

Ventajas (cuando hay indicación médica)

    • Prevención de enfermedades ligadas al sexo (p. ej., algunas patologías ligadas al cromosoma X). 

    • Decisiones informadas gracias a la consejería genética pre y post prueba (expectativas realistas sobre tiempos, tasas de éxito y alternativas).
       

Riesgos, límites y costos

    • Intervención compleja: la selección conlleva pasar por FIV y biopsia embrionaria (no es un paso menor).

    • Resultados no garantizados: la tasa de nacido vivo depende de edad, reserva ovárica, calidad embrionaria y salud uterina; podría requerir más de un ciclo.

    • Carga emocional: decidir qué embriones transferir o criopreservar puede ser difícil; el apoyo psicológico suma.

    • Costos: FIV + PGT suele elevar el costo global del tratamiento (varía por clínica y cobertura).

En resumen: beneficio claro cuando se busca evitar una enfermedad; balance desfavorable cuando se hace solo por preferencia.

 

Preguntas frecuentes sobre la elección del género en reproducción asistida

 

¿Se puede elegir el sexo del bebé por preferencia personal?

La práctica clínica responsable no lo recomienda. La selección por preferencia, fuera de indicación médica, no justifica someterse a FIV + PGT, por riesgos, costos y dilemas éticos.

 

¿En qué casos sí se contempla?

Cuando existe riesgo real de transmitir una enfermedad grave ligada al sexo; en ese contexto, la PGT permite identificar embriones libres de la condición y, por tanto, evitar su transmisión. 

 

¿Qué tan “seguro” es el resultado?

La PGT es precisa para identificar el sexo cromosómico del embrión analizado, pero el embarazo y el recién nacido sano dependen de múltiples factores biológicos y clínicos (no hay 100%). 

 

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¿Importa la consejería genética?

Mucho. Reduce malentendidos, alinea expectativas y ordena decisiones para la familia. Es parte del estándar de atención. 

 

¿Y si no quiero hacer FIV/PGT, pero necesito saber el sexo temprano para decidir?

La ecografía del primer trimestre (semanas 11–14) puede orientar el sexo con una precisión que aumenta con la edad gestacional. En un estudio con 534 gestantes, la precisión fue 78,3% a la semana 11, 84,5% a la 12 y 93,7% a la 13; es más fiable a partir de la semana 13

Otro trabajo prospectivo en 636 gestaciones reportó 86,3% de acierto global, con saltos desde ≈72% a la semana 11 hasta ≈95% a la semana 13. Es decir, cuanto más temprano, mayor el margen de error. 

 

Entonces, ¿la ecografía “elige” el sexo?

No. La ecografía solo lo identifica; elegirlo con base científica implica FIV + PGT y razones médicas.

 

 


Consecuencias médicas, sociales y familiares de la selección de sexo

 

  • Médicas: someterse a FIV y biopsia embrionaria conlleva procedimientos, fármacos, posibles efectos adversos y tiempos de espera. Es fundamental personalizar la indicación y evitar intervenciones innecesarias. 

  • Sociales: abrir la puerta a la selección por preferencia puede reforzar estereotipos o desigualdades.

  • Familiares y emocionales: la expectativa puesta en el sexo puede añadir presión al proceso; integrar apoyo psicológico puede marcar una gran diferencia.

 

Alternativas naturales y médicas a la elección del sexo el bebé

 

A) “Saber” (sin “elegir”) en el embarazo

    • Ecografía: útil como orientación temprana; más confiable hacia la semana 13 en manos entrenadas; la confirmación mejora en el segundo trimestre, cuando los genitales se visualizan con mayor claridad. 

 

B) Prevención y decisión informada sin selección de sexo

 

    • Consejería genética + diagnóstico prenatal (cuando aplique): entender el riesgo real de enfermedades ligadas al sexo y las opciones (p. ej., pruebas prenatales indicadas por el equipo, manejo del embarazo, etc.). 

    • Donación de gametos (si corresponde a la situación clínica y al proyecto de la familia). La decisión debe tomarse con información completa y acompañamiento profesional. 

 

C) Lo que no recomendamos como “alternativa de elección”

 

    • Mitos y prácticas sin evidencia (dietas, calendarios, posturas, apps). No seleccionan el sexo y pueden llevar a decisiones basadas en falsas expectativas.


Detrás de la pregunta “¿se puede elegir el género de un bebé?” suele haber ilusión y, a veces, temores. La respuesta honesta es: sí existen herramientas, pero su lugar ético y clínico está en prevenir enfermedades cuando hay riesgo real. Fuera de ese marco, los costos, riesgos y el impacto social no justifican medicalizar el proceso para satisfacer una preferencia. Si lo que buscas es saber el sexo cuanto antes, la ecografía puede orientarte, entendiendo sus márgenes de error tempranos.

Si este tema te toca de cerca, tómate el tiempo de conversarlo con tu equipo. La consejería genética y un acompañamiento cercano pueden traer claridad y calma para decidir a tu ritmo. Aquí estamos para ayudarte a informarte bien y cuidarte en cada paso.

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Bibliografía / Referencias

 

  1. Navarro Rodríguez M, Carmona Sánchez E, Rodríguez Pulido M.

    Determinación del sexo fetal en ecografía del primer trimestre. Progresos de Obstetricia y Ginecología. 2015;58(5):227–230.

    https://www.elsevier.es/es-revista-progresos-obstetricia-ginecologia-151-articulo-determinacion-del-sexo-fetal-ecografia-S0304501315000175

  2. Adiego Burgos B, et al.

    Determinación del sexo fetal en el primer trimestre de la gestación: estudio prospectivo. Rev. chil. obstet. ginecol. 2010;75(2):117–123.

    https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75262010000200008

  3. National Cancer Institute (NCI / NIH).

    Genetic Testing Fact Sheet (PGT/PGD en reproducción).

    https://www.cancer.gov/about-cancer/causes-prevention/genetics/genetic-testing-fact-sheet

  4. Sociedad Española de Fertilidad (SEF).

    Informe ético sobre selección de sexo en reproducción asistida.

    https://www.sefertilidad.net/wp-content/uploads/2021/03/seleccion_sexo.pdf